UNA AMISTAD NOBLE ES UNA OBRA MAESTRA A DUO. SOY MUY FRONTAL; ODIO LA MENTIRA Y HAGO UN CULTO DE LA AMISTAD...

DERECHO AL DELIRIO: SOÑEMOS JUNTOS POR UN MUNDO MEJOR.

martes, 30 de septiembre de 2008

DIOS Y SATANAS








Y Dios pobló la tierra con espinaca, coliflor,
brócoli, y todo tipo de
vegetales, para que el Hombre y la Mujer pudieran
alimentarse y llevar una vida sana.

Y Satanás creo a McDonald`s. Y McDonald`s creo el Big
Mac.

Y Satanás dijo al Hombre:

Lo quieres con Papas fritas y Coca Cola?'

Y el Hombre dijo: 'Grande, por favor'. Y el Hombre
engordó.

Y Dios dijo: 'Haya yogurt, para que la mujer conserve
la silueta que he
creado con la costilla del Hombre.

Y Satanás creó el chocolate. Y la Mujer engordó.

Y creo Dios las verduras en ensaladas y el aceite de
oliva; y vio que
estaba bien.

Y Satanás hizo el helado. Y la mujer engordó.

Y Dios dijo: 'Miren que les he dado frutas en
abundancia, que les
servirán
de alimento.'

Y Satanás produjo el choripan con chimichurri casero.
Y el Hombre engordo, y su colesterol malo se fue por
las nubes.

Y creó Dios los zapatos de goma y el Hombre decidió
correr para perder
los
kilos de mas.

Y Satanas concibió la televisión con cable y agrego el
control remoto
para
que el Hombre no tuviese que caminar para cambiar de
canal, entre ESPN
y
Fútbol de Primera, con el sudor de su frente.

Y el Hombre aumentó de peso. Y vio Satanas que estaba
bien. Y el Hombre
llegó a tener las coronarias tapadas...

Y dijo Dios:

'No es bueno que el hombre tenga un infarto.' Y
entonces creo el
cateterismo y la cirugía cardiovascular.

Que creen que se le ocurrió a Satanás?...

Creo PAMI, IOMA, OSECAC, OSDE, IOSPER, IOSCOR...
para que nadie se salvara

lunes, 22 de septiembre de 2008

EL NOBEL




Mario Capecchi
es genetista molecular.
Es ítalo estadounidense.
Ganó el Premio Nóbel
de Medicina en 2007
junto a sus colegas
Oliver Smithies y Martin Evans.
Fueron premiados
por sus trabajos pioneros
en el campo
de la manipulación genética
de animales
con la intención de 'imitar'
modelos de
enfermedades humanas
como el cáncer
o la fibrosis quística.

Tengo 71 años: cuanto más estudio, menos sé y más me divierto.
Nací en Verona.

“La mía es una larga historia.
Todo comienza durante la Gran Guerra”.

“Mi primer recuerdo es cuando
vivíamos en los Alpes tiroleses
y la Gestapo vino a buscar a mi madre.”
“Yo tenía tres años y medio.”

Mi madre, Lucy Ramberg,
se enamoró de un aviador italiano:
mi padre, Mario Capecchi.
“Pero luego tuvo
que criarme sola”.


Mamá era una poetisa, una intelectual antinazi
y presentía que iban a ir por ella.
Por eso vendió todo lo que tenía y les dio el dinero a unos granjeros del Tirol para que cuidaran de mí por si algún día a ella le pasaba alguna cosa.”
Mamá acabó en un campo de concentración.


“Los granjeros me cuidaron unos meses,
pero un día el dinero de mamá... desapareció. “
“No sé... Algo pasó y...,
bueno, yo acabé en la calle...”


Dios mío! ¡Si sólo tenía cuatro años! Sí, cuatro y medio,
y después estuve
hasta los nueve años
sobreviviendo en las calles
con una pandilla de chiquillos.

Éramos un grupo de críos
y robábamos en pandilla
para poder comer
por toda la Italia de posguerra.





"Recuerdo que siempre tenía hambre.
Al final me internaron en un hospital
en el sur de Verona
donde luché contra la fiebre tifoidea
que me provocó la malnutrición,
desnudo en una cama, durante un año".


En 1945 su madre
fue finalmente liberada
de Dachau
y luego de 18 meses
de búsqueda,
finalmente
lo encontró.
Lucy fue liberada
el día en que Mario
cumplió nueve años.

Le costó dos años encontrarme
en aquella pandilla de delincuentes:
habíamos salido del Tirol
y acabamos en Calabria.
“Y mamá decidió
que nos fuéramos a América,
porque ella tenía allí un hermano.”


“Fuimos a Filadelfia.
No aprendí a leer
hasta los 13 años,
pero entonces
ya sabía todo sobre la vida: me las había ingeniado
para sobrevivir.
Y luego seguí
estudiando…
progresando…

“¡La ciencia de la calle!
Siempre he pensado que lo que aprendí entonces con aquellos ladronzuelos,
me sirvió después como investigador:
una cierta intuición del porvenir...”


En la calle aprendí a confiar
en mí.
Yo estaba solo.
Creo que mi trabajo
de hoy
como científico
está vinculado a esa etapa.
Mi mente
era mi entretenimiento.
Todo el tiempo
desarrollaba planes
que luego
tenía que cumplir…


Yo les enseño a mis alumnos
a ser pacientes.
Les digo que en vez
de pasar tanto tiempo
pensando en algo,
es mucho mejor,
Ir y hacerlo.

No hay que darle
tanta vuelta.
Hay que empezar
por algo.

Pero para eso
hay que tener
un plan.
Una idea de
hacia dónde
uno quiere ir.

Y desearlo mucho.




“Ahora hay
como una sensación
de que la gratificación
tiene que ser inmediata.
La gratificación
es algo que lleva
mucho tiempo,
esfuerzo,
dedicación y paciencia.”
“Y por eso,
es gratificante
cuando llega.”


Capecchi siempre sonríe.

Dejó atrás una infancia dura.

Todo lo que le fue adverso
le sirvió para crecer.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Reflexiones de un Gimnasio Fatal ¡jeje!







Esta publicacion es obsequio de una amiga.
Me he desternillado de risa y he querido compartirlo con ustedes.
(Pido disculpas por el contenido de lenguage fuerte)


















































































Con motivo de mi trabajo sedentario y la consecuente acumulación
de grasa en mi barriga, la empresa me ofreció un servicio de entrenamiento
personal en un reconocido gimnasio.




Lo acepté gustoso y hasta fui personalmente a hacer mi reserva.
Me asignaron una personal trainer llamada Nadia,una escultural instructora de 26 años, modelo de ropa deportiva como pude observar en los afiches allí colgados.
Ella me explicó que sería muy útil anotar mis experiencias en una ficha de forma de poder observar yo mismo mi progreso.
Así lo hice y quisiera compartirlo con ustedes.

































Día 1: Me levanté a las 6 de la mañana como habíamos quedado.
Bastante difícil levantarse de la cama para ir al gimnasio, pero todo cambió cuando llegué y vi que Nadia estaba esperándome.
Parecía una diosa griega: rubia, ojos verdes y una gran sonrisa,con unos labios carnosos y espectaculares.
Me hizo un tour, me mostró los aparatos y me tomó el pulso después de 5 minutos en la bicicleta fija.
Se alarmó de que mi pulso estuviera tan acelerado, pero yo aproveché para piropearla y se lo atribuí a ella, que estaba vestida con una mallita de lycra que se le metía en la cola.
Disfruté bastante viéndola dar su clase de aerobics, después de terminar mi inspirador día de ejercicio.
Nadia me mantenía motivado para hacer mis abdominales, a pesar de que ya me dolía mucho la barriga.































Día 2: Me tomé dos tazas de café, y finalmente logré salir de mi casa.


Nadia hizo que me recostara boca arriba, me puso a levantar una pesada barra de metal y después se atrevió a ponerle... ¡pesas!
En la caminadora mis piernas estaban un poco debilitadas, pero logré completar un kilómetro.
Su aprobadora sonrisa y su guiño cómplice hicieron que todo valiera la pena.
¡Me sentía fantástico! Era una nueva vida...































Día 3: La única forma en que pude lavarme los dientes fue poniendo el cepillo sobre el lavatorio y moviendo la cabeza a ambos lados encima de él.




Creo que tengo una hernia abdominal.
Manejar no fue nada fácil: de sólo frenar el auto me dolían hasta los pelos del culo, estacioné encima de una motito de delivery...
Nadia se impacientó un poquito conmigo por considerar que mis gritos de dolor molestaban a los demás socios del club.
La verdad que su voz me resulta un poco aguda a tan tempranas horas de la mañana y cuando levanta la voz se vuelve nasal.. Es muy molesta.
Me duelen las pelotas cuando me subo a la cinta, así que Nadia me cambió a la escaladora.
Me pregunto... ¿Por qué mierda alguien inventa una máquina para hacer algo que se ha vuelto obsoleto con el uso de los ascensores?
Ella me dijo que me ayudaría a ponerme en forma y a disfrutar a pleno la vida.
Otra de sus pendejadas...




























Día 4: Nadia me estaba esperando con sus jodidos ojos Verdes clavándomelos como un puñal y su burlona sonrisita al estilo Jack Nicholson en Batman.




No pude evitar llegar media hora tarde: fue el tiempo que me llevó acordonarme las zapatillas.
La muy cabrona me puso a trabajar con las mancuernas pero, cuando se distrajo, salí corriendo a esconderme en el baño.




Mandó a otro entrenador a buscarme y como castigo, me puso a trabajar en la máquina de remar y... se me escapó un pedo que escuchó todo el gimnasio.
Nunca pasé tanta vergüenza en mi vida.































Día 5: Odio a Nadia más que a cualquier otro ser humano en el mundo.




Anémica de mierda, con esos labios con colágeno, platinada sin cerebro.
Si hubiese una parte de mi cuerpo que pudiese mover la molería a patadas en el culo, la puta madre que la parió.
Quiso que trabajara en mis tríceps... ¡YO NO TENGO TRICEPS!
Y si no quiere que rompa el piso del gimnasio, que no me pase las reputísimas barras o cualquier otra cosa que pese más que un sandwich...
La bicicleta fija me hizo desmayar y me desperté en la cama de una nutricionista, otra flaca pelotuda que me dio una cátedra de alimentación sana.
La desgraciada no tiene la más puta idea de lo que es tener hambre.
¿Por qué no me pudo tocar alguien mas tranquilo, como un maestro de costura o un estilista?





































Día 6: La muy hija de puta de Nadia me dejó un mensaje en el contestador con su vocecita de retortillera preguntándome por qué no fui hoy.
De solo escucharla tiré el teléfono al carajo, pero luego no tenía la fuerza suficiente ni para levantarlo, ni para levantar el control remoto de la tele, así que me aguanté 11 horas seguidas viendo un solo canal de cable:
Maldito National Geographic, me tuve que aguantar una de pajaritos apareándose y yo que no cojo hace 6 días.





















Día 7: Le pedí al chofer de la camioneta de la Iglesia que me viniera a recoger para ir a misa y agradecerle a Dios que esta semana haya terminado.




También recé para que el año que viene la empresa me mande a algo un poco más divertido: una endodoncia, Un cateterismo, un análisis de próstata...